Considerada una de las piezas fundamentales del teatro contemporáneo, Mistero Buffo revolucionó la escena europea al recuperar la tradición de los juglares medievales.
Estrenada originalmente en 1969, esta obra dramática y didáctica del dramaturgo, actor e investigador italiano Dario Fo consolidó una profunda indagación histórica en torno a la cultura popular.
Mediante la recomposición de cuadros y escenas del medioevo, el autor logró articular una propuesta que cuestiona las injusticias sociales y la rigidez de la jerarquía eclesiástica de su época.
Fo dedicó gran parte de su carrera a rebatir la teoría académica que afirma que el arte nace únicamente en los círculos de la burguesía. Por el contrario, mediante documentos históricos, el autor demostró que los sectores populares gestaron un lenguaje teatral propio, irreverente y político, capaz de disputar los discursos oficiales. Su legado, que le valió el Premio Nobel de Literatura en 1997, se mantiene como un faro de resistencia cultural y creatividad escénica.


La voz de los de abajo y la tradición popular
El texto de la obra se divide formalmente entre los pasajes dedicados a la historia y reivindicación de la juglaría popular y los llamados textos de la pasión, que reinterpretan la pasión de Cristo desde una sensibilidad terrenal y colectiva.
Aquel teatro popular medieval, a diferencia de las representaciones religiosas oficiales permitidas por la Iglesia, utilizaba la comicidad y la provocación para narrar los pasajes evangélicos desde la óptica de los desposeídos.
De esta manera, la sátira se convertía en una herramienta de cuestionamiento directo a las estructuras de dominación.
El grammelot o el idioma del cuerpo
Uno de los aspectos más singulares del espectáculo es que se presenta en su idioma original y en grammelot, una técnica teatral que Fo perfeccionó a lo largo de su carrera, consiste en un sistema de fonemas, onomatopeyas, ritmos y gesticulación que carece de palabras con significado idiomático real, aunque logra transmitir ideas, emociones y situaciones con absoluta claridad.
Por este motivo, la propuesta resulta plenamente accesible para el público local, aún sin conocimientos previos de italiano.
El intérprete asume en escena el desafío de multiplicar su corporalidad para encarnar a una multitud de personajes mediante el uso exclusivo de su voz, su cuerpo y el espacio vacío. Como sostenía el autor en su manual mínimo del actor, el grammelot no es una lengua abstracta, pero sí un tejido sonoro y gestual que apela directamente a la imaginación colectiva del espectador.


Un puente entre maestros y legados
La puesta que llega al país cuenta con la interpretación de Matthias Martelli y la dirección de Eugenio Allegri, bajo una producción del Teatro Stabile di Torino – Teatro Nazionale.
Martelli posee una trayectoria marcada por el teatro unipersonal y de fuerte base histórica, con obras destacadas como Eretici, Raffaello, el hijo del viento y Dante, fra le fiamme e le stelle, este último realizado bajo la asesoría del historiador Alessandro Barbero.
Así, su formación dialoga de manera directa con el legado de Dario Fo, quien consolidó su poética a partir de diversas vertientes del arte escénico.
Fo construyó su técnica mediante el estudio de la Comedia del Arte y la guía de maestros como Jacques Lecoq y Giorgio Strehler. A este bagaje técnico se sumó el aporte decisivo de su compañera creativa, Franca Rame quien, proveniente de una familia de artistas cómicos ambulantes, aportó el sentido del ritmo, el remate cómico, el gesto limpio y el manejo del tiempo escénico, elementos indispensables que definieron la identidad de un teatro popular que medio siglo después continúa vigente.
Para ver
En el marco de una gira mundial que forma parte de las celebraciones internacionales promovidas por la Fondazione Fo Rame por el centenario del nacimiento de Dario Fo, la obra se presentará en la ciudad.
La cita será el próximo viernes 17 de julio a las 20 en el Teatro de la Reforma y la función cuenta con la invitación del Instituto Italiano de Cultura de Córdoba (entrada libre y gratuita hasta agotar la capacidad de la sala).




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