El hormigón no es una materia inerte; es, sobre todo, un soporte para la vida colectiva. Y esta premisa, que rigió la existencia y la obra de la arquitecta ítalo-brasileña Lina Bo Bardi, encuentra una nueva caja de resonancia en Córdoba. 

Sucede que el próximo jueves 16 de abril, a las 19, el Espacio de Cultura 3 Plazas del Colegio de Arquitectos (Laprida 40) inaugura la muestra itinerante Lina por Finotti, un cruce visual donde la fotografía deja de ser registro para convertirse en una relectura crítica de la modernidad.

En este sentido, una hora antes de la apertura, a las 18, Leonardo Finotti ofrecerá una conferencia para desandar los hilos de su investigación.

No es casual que sea él quien asuma el desafío de mirar a Lina: su trayectoria, formada entre la Bauhaus de Dessau y años de producción en Europa, se ha consolidado como un proyecto sistemático de reinterpretación del modernismo latinoamericano.

Foto aérea SESC Pompeia, San Pablo, Brasil. Autoría: Leonardo Finotti.

El espacio como construcción social

La figura de Bo Bardi resulta ineludible para comprender una arquitectura que desplaza el eje de la forma hacia la relación humana

En su obra, lo común no es un subproducto del diseño, sino el motor que lo origina. Así, la muestra propone revisitar hitos de su producción —posiblemente fragmentos de la Casa de Vidrio o el SESC Pompéia— donde el rigor técnico se funde con una sensibilidad social que sigue interpelando los modos contemporáneos de habitar.

En efecto, Finotti opera aquí como un mediador. Su cámara no busca la postal estática del edificio monumental, sino que explora la tensión entre el orden moderno y la imprevisibilidad del espacio urbano.

Ese diálogo entre la arquitectura institucional y lo informal, eje central en la carrera del fotógrafo brasileño, permite que el legado de Lina se despoje de la pátina histórica para integrarse a una discusión presente sobre el territorio.

Foto aérea MASP (Museo de Arte San Pablo), San Pablo, Brasil. Autoría: Leonardo Finotti.

Un recorrido por estaciones

La propuesta curatorial del equipo 3 Plazas asume la particularidad arquitectónica de su propia sede, con una exposición organizada a través de diferentes Estaciones que guían al visitante por las tres plazas del edificio de la calle Laprida

Este dispositivo busca que la experiencia de observación sea, a su vez, un ejercicio de circulación por el espacio propio, emulando la fluidez que Bo Bardi pregonaba en sus proyectos.

La importancia de esta exhibición radica también en su carácter federal y regional. Tras su paso por Córdoba, la muestra iniciará un periplo hacia Rosario, en articulación con el Colegio de Arquitectos de Santa Fe. 

Esta red cultural, que cuenta con el aval del Instituto Bardi y el Centro de Estudios Fotográficos, posiciona a la ciudad como un nodo clave para la circulación de contenidos que vinculan la estética visual con la reflexión profesional.

Foto del MASP (Museo de Arte San Pablo) desde Av. Paulista. Autoría: Leonardo Finotti.

De la colección del MoMA a Nueva Córdoba

El ojo de Finotti llega a Córdoba respaldado por una validación internacional que incluye su participación en la histórica muestra “Latinoamérica en Construcción” del MoMA en 2015. 

Sin embargo, más allá de los pergaminos institucionales, lo que esta exposición ofrece es una oportunidad de introspección para la comunidad local.

La muestra permanecerá abierta durante tres meses, como una invitación a pensar si nuestras ciudades actuales conservan algo de aquella vocación relacional que Lina Bo Bardi imprimió en el cemento. 

A través de su fotografía, Finotti explora la arquitectura moderna e investiga espacios urbanos anónimos o informales.

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