Bajo la consigna “Memorias de Resistencias: Mujeres, Arte y Militancia”, el centro cultural cordobés puso en marcha su programación 2026, una trama que se vuelve urgente al cumplirse medio siglo del golpe de Estado en la Argentina y en coincidencia con lo que fue un nuevo 8M.
El rastro de lo invisible: 60 años de Irene de la Torre
La propuesta se presenta como un territorio de encuentro donde el cuerpo narra y la palabra vuelve a decir “presente”.
En ese mapa de sensibilidades, los 60 años de trayectoria de Irene de la Torre funcionan como un eje magnético: su muestra, titulada con una ironía borgeana como “Buscar… Buscar para no encontrar“, desafía la máxima de Picasso.
Para De la Torre, que desandó caminos entre Ginebra, Madrid y su Córdoba natal, el arte ha sido una persecución incansable de lo esencial humano que se desvanece apenas se cree haberlo capturado.



Retratos de una lucha ética: Nora Cortiñas
Esa búsqueda dialoga de frente con la memoria colectiva en la muestra fotográfica “Nora siempre nos cuidó“.
Curada por Alejandro Amdan y Ana María Bianco, la exposición es un abrazo visual a la figura de Nora Cortiñas.
A través de lentes que acompañaron su militancia, el recorrido permite asomarse a la intimidad de una mujer que transformó el dolor individual en una lucha ética universal por los derechos humanos.
El compromiso político también se filtra por las grietas de la naturaleza y lo cotidiano. Silvia Carballo exhibe sus esculturas de metal reciclado en “Habitar el Monte“, una defensa férrea de las Sierras Chicas como fuente de vida frente al avance del cemento.



Cuerpos, redes y territorios personales
En una sintonía similar, Elisa Bisaro presenta “Reexistir“, donde el hierro recuperado da forma a cuerpos femeninos que no se asumen como víctimas, sino como potencias que sanan sus heridas desde lo comunitario, en un diálogo conceptual con el pensamiento de Rita Segato.
Por su parte, la intimidad de la era digital tiene su lugar con Lisette Coronada y su instalación “100 días sin Instagram” en la que la artista y psicóloga propone una inmersión sonora y física en el duelo que implicó desconectarse del algoritmo para reconectarse con la soledad y la ansiedad propia.



Narrativas del objeto y el paisaje
La programación se completa con la mirada de Florencia Gieco, quien en “El territorio Temporal” rescata la persistencia de los yuyos de la infancia como metáfora de lo que nos constituye, y con Carina López, quien en “La potestad del Mandil” interviene delantales para rescatar la hospitalidad familiar y la evolución de un símbolo que fue uniforme doméstico y hoy es objeto de rescate artesanal.
Además, el Museo Tamburini aporta una selección itinerante de diez obras de autoras premiadas en el certamen Bancor, fortaleciendo la presencia federal de la producción femenina.



Un patio para celebrar 15 años de encuentro
Asimismo, el patio del museo, ese refugio peatonal que este año celebra su 15° aniversario, será el escenario de cruces necesarios en los próximos días.
Este viernes 20, la voz de Mercedes Sosa volverá a sobrevolar el espacio en el tributo “Contando canciones”, con la participación de Horacio López das Eiras, Silvia Lallana y María Fernanda Juárez.
Una semana después, el viernes 27, la dramaturgia de Natalia Buyatti con “Los Monstruos van Debajo de la Cama” y la música de Valeria Giaquini cerrarán un mes donde el arte no solo conmemora, sino que abraza y resiste.
Las muestras permanecerán habilitadas hasta el 13 de junio, de martes a sábados de 10 a 18, con entrada libre y gratuita.



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