Reconocida casi en exclusiva como la compañera inseparable de Rafael Alberti, durante décadas la figura de María Teresa León habitó una zona ambigua entre la penumbra y los márgenes; y su producción artística e intelectual quedó eclipsada por la gran sombra del poeta gaditano.
Sin embargo, la reconstrucción de los pliegues de la memoria suele encontrar hendiduras por donde emerge la verdadera dimensión de quienes abrieron caminos.
El libro Amigas mías. El exilio argentino de María Teresa León (1940-1963), escrito por la investigadora, periodista y académica Alicia Ovando, se propone desarmar esa simplificación con una obra que examina los más de veinte años que la escritora española permaneció en la Argentina, un período prolífico en el que su pluma logró calar en espacios tan diversos como el cine, el teatro, la radio y la prensa gráfica masiva.
Escribir entre la masa y el espacio doméstico
El desembarco de los exiliados republicanos en la década de 1940 transformó el mapa cultural de Buenos Aires y del interior del país; y fue en ese entramado de ausencias y reconstrucciones que María Teresa León desplegó una labor incesante.
No se limitó a las páginas literarias tradicionales ni a los círculos académicos; por el contrario, comprendió la potencia de los medios de comunicación de masas para dialogar con la sociedad que la acogía.
En efecto, un aspecto central del trabajo de Ovando reside en el rescate de las «Páginas femeninas» que León redactó entre 1954 y 1964 para la revista Mucho Gusto.
Compiladas por primera vez en esta edición, esas intervenciones —ilustradas por figuras de la talla de Norah Borges y del propio Alberti— ofrecen un testimonio singular: lejos de la banalidad con la que solía tratarse el universo del ama de casa, la autora española introdujo allí una mirada perspicaz sobre los roles de género, las transformaciones cotidianas de la época y la construcción de la subjetividad femenina en un siglo convulso.

Asimismo, el libro de Ovando aborda la dimensión de la amistad femenina como sostén político y afectivo.
En un tiempo en que las mujeres comenzaban a conquistar espacios profesionales e intelectuales, las alianzas entre escritoras, artistas y creadoras argentinas y españolas configuraron una trama indispensable para atravesar la experiencia del desarraigo. Y es justamente ese hilo invisible de solidaridad y producción compartida el que articula la hipótesis central del ensayo.
La red afectiva y la geografía cordobesa
El exilio es también una geografía y la provincia de Córdoba ocupó un lugar de refugio y creación para los dos escritores.
Las estancias del norte cordobés, en particular Totoral, recibieron a la pareja en diferentes momentos de su estadía argentina, brindándoles un paisaje donde la palabra escrita podía serenarse frente a la conmoción de la distancia.

Un seminario para pensar las huellas del exilio
La vigencia de estas indagaciones tendrá su correlato en el territorio ya que los días 8 y 9 de agosto, la Estancia La Loma, en Totoral, se convertirá en la sede del seminario “La Guerra Civil Española y los exilios”, una propuesta de intercambio académico y cultural que busca reflexionar sobre el impacto militar, político e intelectual del conflicto de 1936.
El encuentro contará con la participación de la historiadora Inés Achával Becú, quien disertará sobre las redes culturales del exilio español en la Argentina; Olga Carrión, con una ponencia enfocada en la reconstrucción identitaria entre dos patrias; y la propia Ovando, quien presentará su libro, Amigas mías.

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