El espacio dirigido por Gonzalo Cascón retomó su esquema de gestión “4/45“, una metodología que pauta cuatro exhibiciones anuales de 45 días cada una, donde la exposición de la obra convive de manera obligatoria con la instancia pedagógica.
Y el artista mendocino José Benito fue el encargado de abrir este calendario con “Intimidad“, una propuesta que funciona como un desguace de su propio taller: un recorrido que prescinde de las jerarquías entre soportes para integrar el dibujo, la cerámica, la escultura, el grabado y el collage.
En efecto, lejos de la solemnidad del objeto terminado, la muestra busca exponer el rastro del proceso creativo y las búsquedas que suelen quedar resguardadas en el ámbito privado de la producción.
Así, la identidad visual de Benito se construye sobre un mapa de referencias cruzadas. En sus piezas se lee el rigor técnico de grabadores como Víctor Delhez y Lajos Szalay, pero también la potencia de la narrativa gráfica.
Asimismo, la influencia de Enrique Breccia y la arquitectura onírica de Moebius aparecen como coordenadas fundamentales que dialogan con la expresividad de maestros locales como Carlos Alonso y Guillermo Roux.
Transferencia de saberes y mercado local
El diferencial del ciclo radica en el compromiso de los artistas de desarmar su técnica frente al público. En este sentido, Casa Cascón propone una instancia de formación donde los autores comparten las claves de su oficio a través de seminarios y talleres.
En el caso de Benito, la mediación será constante: todos los martes, de 18:00 a 20:30, el artista mantendrá charlas a pie de obra para conversar con los asistentes sobre la construcción de sus piezas.
Por otro lado, la estructura del año de Casa Cascón ya tiene su hoja de ruta definida. Tras el cierre de “Intimidad” el 10 de mayo, la programación continuará con la muestra colectiva de Cristina Macías, Claudia Perrotta y Alejandra Tolosa el 29 de mayo.
En tanto, la segunda mitad del año estará dedicada a las exhibiciones individuales de Gabriel Garay, a partir de julio, y Mar Sarmiento, encargada de cerrar el ciclo en octubre.
Como complemento a la sala principal, el espacio sostiene su trastienda denominada “La Tienda de Casa Cascón“, un sector que funciona de manera permanente durante todo el año, operando como un nexo directo para el coleccionismo local y permitiendo que la circulación de las obras trascienda el tiempo específico de cada inauguración.

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