¿Qué nos queda cuando el cuerpo se retira?, ¿dónde guardamos el eco de una voz que ya no habita el living, pero que retumba en las paredes del alma?
Hay preguntas que la razón esquiva, pero que el arte, en su infinita paciencia, se anima a tironear.
Así, el próximo viernes 6 y sábado 7 de marzo, el Teatro Comedia se convierte en el escenario de una intersección necesaria. No es solo danza, no es solo música; es “Leve”, una experiencia que se atreve a mirar de frente ese misterio que nos iguala a todos: la finitud y lo que sobrevive a ella.
La costura de un velo invisible
La obra nace de un dolor real, de esos que te dejan sin aire. El compositor Eric Whitacre tomó los versos de su amigo, el poeta Anthony Silvestri, para ponerle sonido al vacío que dejó la partida de su esposa, Julie.
Esa historia de amor, con sus nacimientos y sus despedidas, es la que Cristina Gómez Comini (Danza Viva) y Camilo Santostefano (12 de Cámara) deciden traducir hoy al lenguaje del movimiento y la polifonía.
Gómez Comini lo define con una imagen poderosa: un velo, un elemento escultórico que en escena une y divide, que materializa esa frontera difusa entre lo que tocamos y lo que apenas intuimos.
“Es una reflexión sobre la conexión de las almas”, dicen sus directores. Y uno entiende que, en ese espacio, la muerte deja de ser un punto final para convertirse en una circularidad poética.
El cuerpo y la voz como refugio
En el escenario, la apuesta es de una delicadeza extrema. Doce voces, un piano y un violonchelo dialogan con cuatro bailarines. No hay artificios innecesarios. La danza aquí no es adorno, es el cuerpo que pone el pecho a la ausencia; la música no es acompañamiento, es la vibración de una memoria que se resiste a desaparecer.
Dice Santostefano que los textos de Julie y Tony nos atraviesan en primera persona. Y tiene razón porque, al final del día, todos estamos hechos de esos contrastes; de esa búsqueda de trascendencia que nos permite creer que nuestros seres queridos están ahí, “apenas separados por un delgadísimo velo”.
Con el apoyo de la Fundación Williams, “Leve” se presenta como una oportunidad para detener el ruido del mundo y sentarse a sentir. Quizás, al salir del teatro, ese velo se sienta un poco menos pesado, y el amor, un poco más eterno.
Funciones
Viernes 6 de marzo (20:30) y sábado 7 de marzo (18).
Teatro Comedia (Rivadavia 254).
Entradas: $19.000 (disponibles en Ticketek o en la boletería del teatro).

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